XIX Ruta Hiponova 2019

XIX Ruta Hiponova 2019
1 de Mayo de 2019

No pedalees detrás mía porque puedo no guiarte; no pedalees delante mía porque podría no seguirte; pedalea a mi lado como los amigos eternos.

He andado muchos caminos, he abierto muchas veredas; he navegado por cien mares y atracado en cien riberas.

La Bici de Montaña en Villanueva Mesía

Pedalear en bici de montaña para disfrutar de la Naturaleza en un ambiente de amistad, es el objetivo principal de este grupo de amigos y amigas amantes y entusiastas de este deporte.

Si te apetece dejar constancia de tu opinión o dejar tu comentario para que sea compartido por todos, no dudes en hacerlo, lo único que se te pide a cambio es que lo hagas respetando las elementales normas de educación y cortesía.

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miércoles, 31 de julio de 2019

El Bici-Ying y el Bici-Yang de la Madre Natura

Esta entrada en el blog de la bici puede resultar algo extraña. No es la típica entrada en el blog de la bici. Quizás ni siquiera debiera existir. Pero después de darle muchas vueltas, he decidido hacerla. Me explico...

Esta mañana, fresquita por cierto, pensando en el caluroso mes de Julio que llevamos con olas de calor incluídas, me animé a salir a pedalear, solico, para hacer una ruta clásica de la Peña: la Ruta de Villanueva a Trasmulas pasando por Albenzaire, y así lo hice, pedaleando a mi rítmo y ensimismado en la soledad de mis pensamientos.

¡Sorpresa inesperada! En el tramo de carril que va desde la Pantaneta de Moraleda hacia el Loreto, se cruzó tranquilamente, sin detenerse mucho, la verdad, un magnífico ejemplar de zorro, ¿o a lo mejor era zorra? Vete a saber. Lo cierto, es que lo he tenido muy cerca, más cerca que nunca. Me ha salido por la izquierda de entre la reseca vegetación, ha cruzado el carril, ha subido el terraplén de la derecha con un trote vivo y nervioso, ha llegado a la cima, se ha vuelto despacio, ha girado su cabeza, me ha mirado, y ha seguido su camino, ignorándome, desapareciendo entre los olivos. Apenas me ha dado tiempo a exclamar un somero: ¡Dios! Y listo...

He dado gracias a la Madre Natura por tan magno regalo, y es que contemplar tan bello animal y tan cerca, es una auténtica suerte y privilegio. Pienso, en para donde tirará, con tanta valla en las fincas, la autovía a un paso... En fin, le deseo que todo le vaya bien, que viva feliz y contento buscándose la zorruna vida. Otra cosa no puedo hacer. Me siento alegre y afortunado por el encuentro, es mi Bici-Ying Natural de hoy.

Sigo pedaleando contento, a buen rítmo, el sol empieza a calentar y el fresquillo mañanero ha desaparecido. Gotillas de sudor, perlan mi frente.

Llego al Paraiso, tomo la vía de servicio de la A92 dirección a Fuensanta y una  vez allí busco el carril que va hasta el paraje de Albenzaire que se resiste a cambiar, a pesar de sus secaderos abandonados y las nuevas plantaciones de pistachos, sigue teniendo el encanto de siempre, o al menos a mí me lo parece. Paso la fuente de Albenzaire oculta y perdida entre la espesa vegetación y afronto el carril más polvoriento y reseco que de costumbre y que me lleva hasta el bosque de pinos gigantes de Trasmulas para buscar la caudalosa fuente de siempre.


¡Sorpresa inesperada! De sopetón, sin esperármelo, recibo el guantazo en plena retina de ver a dos de los míticos ejemplares de pino, rotos, quebrados, troncos al cielo y copas, aún verdes, al suelo. Vaya dolor... Paro en seco, dejo la bici sobre la tierra, saco fotos, mientras incrédulo, contemplo la desgraciada imagen de los gloriosos árboles caídos. Un fuerte vendaval, una tormenta de verano, pienso, ha sido la culpable de esta irreparable desgracia. En silencio, me acerco al tronco hercúleo, desmochado, acaricio la rugosa corteza del corcho y en quedas palabras le hablo mostrándole mi sincera pena. Toda la alegría que traía en el cuerpo, se trastoca en profunda tristeza. Es mi Yang Natural.


Sin más, recupero la bici, pausadamente y mostrando el respeto por los que han dejado este mundo, me acerco a la fuente que sigue tan caudalosa como siempre y noto, o a mi así me parece, está como ausente del drama sucedido a unos metros de ella.
Ella, sigue tan fresca y ufana, como siempre.


Cabizbajo, abandono el sitio, ese que fue paradisíaco jardín del Marqués de Trasmulas, que yo hace años conocí frondoso y bien cuidado y que poco a poco se ha dejado perder, un patrimonio que era envidia para los lugareños y visitantes. Algo inexplicable e incomprensible para mí, pero es lo que es.



Rindo sincero homenaje a los pinos desaparecidos, a los que conocí y ya no están y lanzo al viento un mensaje de esperanza por los pocos pinos vivos que aún quedan.


Salgo de Trasmulas, sin querer mirar atrás, y busco la vuelta por el carril de servicio de la A92 del lado izquierdo dirección Moraleda. Aprieta la calor, me levanto de la bici para subir los badenes, gotea el sudor por la nariz y sigo dándole vueltas a la cabeza con lo visto. Paso Fuensanta, el área del Paraiso y abandono el cortado carril de servicio por obras de la nueva carretera y cojo otro que me lleva directo a los pinos de Moraleda, con su blanco y redondeado pilar, lleno de la vida y jolgorio que le dan los grupetes de jubilados. Estos pinos tienen mejor suerte.

Sigo el carril que, por Buenavista, me retorna a la vía de servicio que tomo raudo hasta el rio Cacín y al paraje de El Grano. Cruzo el río y el puente para buscar las sombreadas choperas del Cacín que me devuelven hasta Villanueva Mesía.

Por cierto, no me atrevo a cruzar la trampilla del Cacín a la que le faltan algunos tablones, a la espera de que llegue el día en que la arreglen, aunque la verdad es que dado como aprieta el Lorenzo, me apetece más cruzar a toda marcha el cauce del río, refrescando las piernas y sintiendo el frescor del agua sobre el sitio en el que mi espalda pierde su honroso nombre.

Interesante jornada de pedaleo, y es que esto es la vida: el ying y el yang. Ale.


miércoles, 1 de mayo de 2019

XIX Ruta Hiponova 2019


Esta XIX Ruta Hiponova ha roto todas nuestras mejores previsiones de participación, ya que se ha superado nuestro anterior récord y hemos llegado a los 450 hiponov@s, y sabemos que muchos se han quedado con las ganas, pudiendo haber sido incluso un número superior.

A las 8 horas en punto, se abrió el proceso de inscripción de los ciclistas en el Pabellón Municipal de Deportes situado en el Parque del Genil en Villanueva Mesía, creando un ambiente de vida multicolor que hacía presagiar una bonita jornada de ciclismo, ya que el recorrido en esta época primaveral se encuentra en su pleno apogeo.



Alrededor de las 9:30 horas se dió la salida bajo el arco instalado por la Delegación de Deportes de la Diputación Provincial de Granada, para en marcha neutralizada pedalear por las calles adormecidas del pueblo que viene acogiendo afablemente este evento.

La ruta sigue la señalización fija que desde el 2005 existe y que saliendo de Villanueva Mesía, se encamina de lleno hacia el Barranco de los Pinares, ese santuario natural que se presenta vistiendo sus mejores galas.

Se supera, no sin la consabida dificultad técnica por lo escarpado del terreno y la acumulación de ciclistas, la vereda de Los Pinares, hasta llegar al cruce del Hachuelo, en donde se encuentra el primer punto de control en el que los ciclistas deben decidir si optan por la ruta corta que por el Badén va directamente a Montefrío o la larga que hace un rodeo al Hachuelo y baja por un tramo muy técnico y empinado hasta la localidad montefrieña, pasando por el famoso mirador de la National Geography.

Toca callejear por la preciosas calles del pueblo hasta el convento de San Antonio y llegar hasta el punto de avituallamiento situado en el Pilar de San Cristóbal, en donde los ciclistas se toman un respiro, recargan energía y con un buen trago de agua fresca del pilar afronta la siguiente rampa que sube hasta las inmediaciones del cementerio y luego al cortijo del Castejón, punto de inflexión de la ruta, ya que ahora toca descender encarando el valle de Los Molinos, por un carril totalmente cementado y que a muy buen rítmo conduce hasta la Venta de la Correa, luego por el Cortijo de Barandilla y a toda la velocidad que dan las piernas se pedalea por la carretera comarcal que va hasta la Estación de Tocón tomando el desvío que va a Turilla.

Ya con el rio Genil a nuestra izquierda pasamos junto a la Presa y el cortijo del Guarda, volviendo a contemplar Villanueva Mesía que nos espera para cerrar el recorrido en el Parque del Genil, obteniendo el premio del placer de haber superado la mítica Hiponova, el calor del público y la riquísima paella preparada por Eventos Esperanza, bien regada por la fresquita cerveza que hace el deleite.

Mientras se hacía el recorrido de la Hiponova, se ha desarrollado paralelamente una ruta de senderismo familiar por los alrededores de Villanueva Mesía, dirigida a los acompañantes de los ciclistas y que busca entretenerlos, a la vez que dar a conocer nuestro pueblo.

En resumen, pedalear, caminar, disfrutar de un buen ambiente natural y humano, bellos paisajes, la paella, la cerveza y refrescos, la torta, los espárragos, la camiseta, las paletillas y el ambiente de fiesta popular, son los que hacen que la Hiponova sea cada vez mejor y más grande a sus hiponov@s.

Desde la Peña de MTB Los Pinares, queremos agradecer a todas las instituciones y personas que han hecho posible a la Hiponova, ya que cada cual ha aportado su esfuerzo y tarea para que así sea:
- La Delegación de Deportes de la Diputación de Granada.
- El Ayuntamiento de Villanueva Mesía: su alcalde en cabeza y todo el personal técnico y humano del mismo que haya colaborado.
- Voluntarios y alumnado TEFAL.
- Servicio de Protección Civil de la Mancomunidad del Poniente.
- Servicio de Ambulancia.
- Global-Tempo.
- Eventos Esperanza.
- Cooperativas Hortovilla y Agromesía.
- Multiópticas, Bicicletas Jaimez...

Y si hay alguien más que se nos haya olvidado, que nos perdone, pero que reciba también nuestro sincero agradecimiento.
¡¡¡Gracias!!!

Nos vemos en la próxima Hiponova, en la que celebraremos su XX Aniversario.

Datos de la ruta tomados de Juanma - Kalambres Team (orientativos):
- Participantes: 450
- Recorrido: 45,39 kms
- Tiempo: 2 h 23 min
- Desnivel positivo: 1065 m
- Velocidad media: 19 kms/h

Track y perfil de la ruta:

Powered by Wikiloc

- Ver fotos de la ruta aquí>>>


Más información vídeos y fotos sobre la XIX Hiponova 2019, en el Blog BiciMoraleda del compañero Quico, al que se puede acceder haciendo clic aquí>>>

Si quieres dejar tu comentario o valoración, siempre se agradece.

miércoles, 24 de abril de 2019

La Hiponova en el recuerdo


No podemos perder estos datos históricos:
Desde que se diseñó el trazado de la Hiponova, fue nuestro empeño el conseguir una señalización fija que permitiera recorrer sin problema toda la ruta. Gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Villanueva Mesía, que impulsó el proyecto de señalización y buscó y aportó fondos para su financiación, se consiguió la señalización fija homologada de todo el recorrido, que fue inaugurada el 1 de Mayo de 2005, durante la realización de la V edición de la Hiponova. Ahora es nuestra tarea el conservarla y mantenerla, para el disfrute de ciclistas de montaña y de senderistas.

La Hiponova en la historia

La Hiponova ya tiene su historia y aquí están los carteles que así lo acreditan.




 


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